¿Cómo saber si mi hij@ está creciendo bien?

Este blog fue creado para difundir información y tratar de ayudar a resolver muchas de las dudas comunes que solemos tener como padres. Muchas de las que ustedes hacen (¡Gracias por su participación!) tienen que ver con el crecimiento de sus hijos y es por buenos motivos, las dudas acerca del crecimiento es una de las más frecuentes entre los padres. Todos queremos que nuestros hijos estén sanos y los pediatras les enseñamos que peso y talla (estatura) son algunos de los datos en los que más debemos fijamos cuando pensamos en su bienestar.

Pero hay variaciones importantes en el crecimiento, muchos hemos escuchado historias de personas que mucho tiempo fueron bajitos o bajitas pero después se estiraron, lo que ha llevado incluso a crear el mito de que todos los hombres terminamos de crecer hasta los 21 años. ¿Cómo distinguir algo que debe preocuparnos de alguna variación normal del crecimiento pero que no tendrá consecuencias en su estatura final? Hay varias herramientas que te pueden ser útiles, son reglas sencillas que pueden dar idea de cómo va creciendo un niño, aunque no representan toda la complejidad de la evaluación del crecimiento, que cuando se sospecha que no es adecuado es necesario que sea evaluada por un experto.

El primero es la estimación de la talla familiar, este es un cálculo aproximado de la talla final basada en la talla de los padres. En niños, la fórmula es (Talla materna + talla paterna + 13)/2 y en niñas la fórmula es (Talla materna + talla paterna – 13)/2.

Ejemplo: Mamá mide 153cm y papá mide 168, la talla familiar para una niña es (153 + 168 – 13)/2 = 154 cm y para un niño es (153 + 168 + 13)/2 = 167cm. Estas medidas son aproximadas y tienen un margen de error de 5cm en ambos sentidos, pero pueden indicarnos qué es esperable de acuerdo a la estatura de los padres. Esta información puede consultarse en las curvas de crecimiento para estimar cómo va el crecimiento, pero idealmente la valoración debe realizarla un pediatra.

Otra herramienta es conocer cuándo llegan al metro. La mayoría de niños y niñas debe llegar al metro de estatura entre los 4 y los 5 años; si para su quinto cumpleaños no lo han logrado, es momento de empezar a pensar que algo puede no estar funcionando adecuadamente.

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La medición en la pared es un antiguo clásico, ahora puedes incluso comprar un lindo vinil adherible para su cuarto

Una herramienta antigua, conocida y fácil puede darnos mucha información si se usa adecuadamente. Esto es medir en casa a los niños en una pared o en el umbral de una puerta de forma regular nos puede decir cuánto van creciendo. La forma correcta de hacerlo es sin zapatos, bien pegados a la pared o la puerta y que sean medidos con una escuadra u otro objeto  semejante que permita marcar adecuadamente la estatura en la pared. Además es muy útil hacerlo en un tiempo regular como el cumpleaños, cada 6 meses, cada 3 meses. Este último periodo es útil porque a partir de los 3 años y antes de la pubertad los niños habitualmente crecen alrededor de 2 cm cada 3 a 4 meses (6 a 8 cm al año). Ganancias de talla menores a estas deben llamar la atención y necesitan evaluación, igual que si pasa más de un año sin cambiar talla de pantalón -de estatura, no de cintura, eso es aumento de peso y no es un buen signo.

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Técnica correcta de medición, tomada de: es.slideshare.net/grachelg/tcnicas-de-medicin-para-la-toma-de-peso-y-estatura

Hablando de pubertad, es un periodo muy particular del crecimiento porque se presenta el estirón de crecimiento, el último periodo de crecimiento rápido antes de llegar a la talla final. Es cierto que muchos niños y niñas hacen estirones espectaculares y crecen muchísimo en este periodo, pero también es uno en el que son vulnerables porque si la pubertad es muy temprana, muy corta o inadecuada, pueden perder este periodo y afectar su crecimiento. Por eso es importante detectar el inicio de la pubertad que suele ser antecedido de seis meses a un año con el cambio de olor corporal, y que inicia en niñas cuando aparecen los botones mamarios. Esto es, lo que más adelante serán sus glándulas mamarias empiezan a crecer como pequeñas protuberancias parecidas a habas que se palpan debajo del pezón y gradualmente aumentan de tamaño. En varones se puede ver primero el aumento en tamaño de genitales (pene y volumen de testículos) y después la aparición de vello púbico y bigote. Esto suele acompañarse del inicio del brote de crecimiento y suele iniciar entre los 8 y 12 años en niñas y entre 9 y 14 años en niños. Si se presenta antes podemos estar frente a pubertad precoz, algo que debe ser evaluado por un endocrinólogo pediatra.

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Los cambios en el olor corporal (llamado olor apócrino) suelen preceder a la aparición de la pubertad e al estirón de crecimiento.

Un punto importante sobre el crecimiento es que, aunque las comparaciones con hermanos, primos o compañeros de la escuela a veces parecen inevitables, cada niño crece a su ritmo y lo mejor es la comparación con sí mismo. Ten presente que en la escuela los niños van por año de nacimiento y en el mismo grupo puede haber niños de enero y de diciembre, que se llevan casi un año, así que considera también de qué mes del año es tu hijo, aunque si es el más bajito o la más bajita y no es de finales de año, si puede ser necesaria una valoración.

Tres componentes cruciales para que este crecimiento sea adecuado son: sueño, ejercicio y alimentación. Sueño adecuado y de al menos 9h continuas durante la noche es esencial para la producción adecuada de hormona de crecimiento. Respecto al ejercicio, no hay un tipo de ejercicio que se haya probado que ayude más a crecer, pero la actividad física regular ayuda a potenciar el crecimiento. Y sobre la alimentación, las recomendaciones sobre el plato del bien comer, cinco porciones de frutas y verduras al día, además de limitar los alimentos que no aportan un gran valor nutricional son muy valiosas. Sin embargo, en algunos momentos los niños pueden beneficiarse de suplementos de vitaminas como A, D, C, complejo B, además de hierro, zinc y magnesio, que usados adecuadamente y en periodos limitados pueden ayudar a potenciar el crecimiento.

Espero que estas herramientas te puedan ser útiles para vigilar el crecimiento de tus hijos y recuerda que ante la duda, es recomendable acudir con un especialista, ya sea el pediatra o si lo requieren, un endocrinólogo pediatra, quien es experto en evaluar el crecimiento.

 

Referencias:

Abordaje Diagnóstico y Seguimiento del Paciente Pediátrico con Talla Baja

Guía de Práctica Clínica GPC. Catálogo maestro de guías de práctica clínica: IMSS-510-11

Disponible en: http://www.imss.gob.mx/sites/all/statics/guiasclinicas/510GRR.pdf

 

Los niños y el sueño

Disponible en: http://www.sleepforkids.org/html/spsheet.html

 

 

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